POETA Y ARGONAUTA

Tengo en mi corazón encerrado un Grillo.
Tengo en mi alma las arpas del viento.
Tengo en mi sangre cobre encendido.
Tengo en mi memoria horizontes y sueños.

sábado, mayo 20

NAVEGANDO VIENTOS



Mientras la noche zarpa hacia el alba

dentro de mi llora desconsolado un niño.

Afuera la lluvia cae sobre el mundo.

Tengo pena, tengo ausencias y tengo frío.

El viento toca su antigua arpa en las ramas

que me trae una copa de amargo vino.

El viento que me toca con la lluvia

Me llevan juntos enredado en sus hilos.

Voy contigo, Mensajero de lejanos polos,

Con tus dedos que tejen en los caminos,

tejiendo con los mimbres de mis penas

en el huerto de la primavera del olvido.

Voy contigo en los verdes cometas de las olas

que te saludan desnudas en su viaje al destino,

agitando sus naufragios en los alto de sus proas

como una lagrima invisible en su astro albino.

Te saludan las banderas de los árboles

y algunas descalzas se bajan de sus nidos

Para ir detrás de ti arrastrando sus penas

Como van las mías desnuda y llenas de frío.

Estos versos que se escapan con las hojas

Provienen mi pecho como pájaros heridos.

Perdóname, amigo que tocas a mi puerta

Si ves en mis ojos una lágrima de lirios.

A veces la luna, hoy ausente esta noche

En que la lluvia cae sobre el mundo frío.

Se lleva en los ejes cenicientos de sus ruedas

La otra parte viva que me duele del olvido.