POETA Y ARGONAUTA

Tengo en mi corazón encerrado un Grillo.
Tengo en mi alma las arpas del viento.
Tengo en mi sangre cobre encendido.
Tengo en mi memoria horizontes y sueños.

lunes, diciembre 17

ROSELO




De pena y ausencia enciendo la rosa de mi soledad,
mis propios pasos en la oquedad de la media luna
puedo oír en el manantial de mi corazón desnudo.
A la peor muerte en vida mi vida se anuda.

No son lágrimas en mis ojos, es el rocío noche
Que cae de las estrellas que se están desnudando
Como ella para mí un día lo hiciera antes mis ojos,
Para mi boca, mis dedos y deseo de lobo lombardo.

Todo este dolor y esta angustia que me destroza
El corazón guerrero en mil años de ausencia,
Es un abismo ciego que me traga y me ahoga.
Es un cuchillo frío que hasta el alma atraviesa.

En ausencia su ausencia, en mi recuerdo su recuerdo.
Abridme el pecho herido camaradas mizardellas.
Sacadme el corazón, plantadle una rosa profunda.
Decidle que la amaré por siempre y regalárselo a ella.

Con este sollozo de hombre que mis ojos inunda
Con este ángel en mis brazos se duerme con pena,
Estoy en medio del bosque buscando mi tumba.
Yo quiero dormir para siempre en los brazos de ella.

Mientras miro lejano y el pensamiento es un pájaro
Y hacia donde Rossette este caminando, vuela.
Me cubro con la hojarasca de los setos lombardos
Para morir abrazado a mi ángel bajo un puñado de estrellas.

jueves, diciembre 13

LA AGONIA DEL OLVIDO


En mi corazón estoy llorando
En cada hoja que cae y el viento se lleva
Caen mis lágrimas secretas por este amor
¿Cuántas veces he mirado el olvido a los ojos?
¿Cuántas veces las olas se han llevado
Mis penas desnudas entre sus dedos?
Sufro de amor, y mi dolor debo callar.
Mis pensamientos te desnudan, lombarda,
Se abre la herida del guerrero
Y todo en mi es angustia y lunas,
Conozco el camino y las tumbas
Donde yacen mis huesos y mis recuerdos
Cavo en el alba una rosa para este dolor

En la agonía del olvido que enciende su luna
Sobre mi silenciosa vida de argonauta,
Aun no comprendo los juramentos
Dichos por tu dulce boca
Desnudos los dos en el lecho,
Unidos hasta el alma en el éxtasis del momento.

Ahora, con el corazón destrozado por tu engaño,
Por ese juego sucio del amor cínicamente dado,
Aquí al borde de la una muerte en vida me encuentro.

Y ahora qué hago con tus besos?
Qué hago con tu perfume en mis manos?
Dónde pongo, en qué tumba fría y rota
Pongo tus “Te Amo”.
Bajo qué nombre y en qué naufragio astralino
Sepulto lo que de mi apenas haz dejado?

Es el fin, Yo tomaré mi camino de regreso
Mientras aquí en mi pecho como un niño
Llora mi corazón quebrantado, y en el bosque
Ese ángel tuyo y mió se va marchitando
Petalo a petalo para siempre en el olvido.

viernes, diciembre 7

GENOMA DE ESTRELLAS


Desde la orilla oriente del otoño
la noche mana de los pechos de los andes.
Se humedecen de sombras las rosas
del frío en las consteladas catedrales.

Siento en mi pecho los ríos que bajan
Hasta las raíces de mi alma temblando.
Por el oleaje del silencio crece la luna
escucho crecer en mis arterias su salmo

Estas piedras que soportan el olvido
de la mano del viento alisan mis penas,
esculpen milagros de cobre y de nieve,
los grillos cavan profundo en la veta.

Las olas con sus velas salinas me tocan.
En las loicas dejo mi herida para el olvido.
En las hojas que se suicidan del álamo
Yo poeta argonauta con estrellas escribo.

Escribo en la línea del horizonte lejano
En el vuelo de un Yal o una golondrina
en las olas que agitan sus verdes velas,
en el río que no deja de farfullar ondinas.

Como Poeta en papel de rosas escribo.
Como Argonauta los sueños enciendo.
Como Minero en la geología del alma, cavo.
Como Hombre en ti Mujer, Soy y Existo.

miércoles, octubre 31

FRAGMENTOS DE LUNA (I PARTE)


I

A solas y en silencio
meto un ruido infernal
pensando.

II

Dame el perfume de tu cuerpo
que quiero sepultar hasta la alba
la soledad de mis noches.

III

¡ Cómo envidio al viento
cuando juguetea loco
debajo de tu falda !

IV

A veces
necesito tocar tus manos
ver tus ojos y besar tu boca
solamente para vivir otro poco sin ti.


V

Esta es la madrugada
el océano profundo
donde me voy sumergiendo gota a gota
en esta tristeza que no me deja morir.

VI

¡ Qué importa la noche
y todas sus brujas
si ahora estoy
tan cerca de tu boca
que podría robarte todos los besos !

VII

Ojalá esta soledad
que me clava sus espinas
se pusiera su negro vestido
y se fuera a molestar a otro poeta !


EVOCACION


Las rosas oxidaban su llama profunda
cuando con hambre quedabas desnuda
bajo la atenta cuchilla de mis ojos
y el tan tan selvático del corazón,
sólo vestida con la luz de la noche
tendida en el lecho ofrecida manzana
mi boca, tu boca,
tu lengua, mi lengua,
tu furia de tierra,
mi ira de lobo
y el mordisco de mis sueños
profundo en tu vientre.
(Dibujo de German Ruz)

ESTADO DE SILENCIO


Silencio es terrible tu mirada de árbol muerto,
tus pasos son como un elefante en agonía,
tu voz es un sonido obscuro que se traga todo
el mar y su collar de caracolas sin vida.

Al abrazarse a ti la soledad lancinante
eres la densidad en oxidación profunda,
puñal lóbrego ensangrentado con puro cielo
¡Ay, piedad, porque entonces eres tumba!

Al levantar el alba su pétalo deshojado
no hay instante más de vacío lleno
aquél cuando el rosal en sus espinas llora rocío,

y entra en el corazón el desamparo inmenso
de descubrir con dolor que eres nada más
y nada menos que una lagrima de silencio.

martes, octubre 16

MI LUNA ERES TU


La noche eres tú, mi lombarda cobriza.

Son los grillos que cantan y no hay luna.

Son los grillos que gimen y no hay amor.

Son los grillos que escriben y no hay poeta.

La noche tiene el calor de tu cuerpo.

Es el viento que juega en las rosas y no se hiere.

Es el Viento que desnuda y no tiene frío.

Es el viento que viene en las olas y no hay naufragio.

La noche tiene la calidez de tus pechos.

Es la lluvia que escribe anónimos en la ventana y hay silencio.

Es la lluvia que llama en los árboles y no es otoño.

Es la lluvia que moja el mundo y no estás tú.

La noche deshoja estrellas con sus dedos, ¡y este silencio!

La noche teje la espera con las sombras del jardín,

La noche hace este silencio que me vuelve triste.

Es el perfume desconocido de tu desnudez

La que cubre la desnudez de mi pecho.

De pronto, siento lejos el mar. Necesito sus olas en mis oídos.

Necesito la luna para enterrar mis penas.

Te necesito a ti, lombarda alondra marina,

Simplemente para vivir.

LA NOCHE DE SAN PATRICIO

Hoy es el aniversario de tus ojos en mis ojos.
La noche y el viento han abierto su memorial.

Por la Diaguita que se perdió entre las olas,

Hoy el mar guardará un minuto de húmeda sal.


Hoy la luna ausente cava en mi corazón argonauta,

Y me habla de la que desnuda en mi mano mineral,

Me dio el sabor y calor de su lengua, Canela encendida.

Hoy es el aniversario del beso robado y dejado robar.


Hoy el viento y el mar únicos testigos aquella noche,

le contará a las estrellas, ausentes entonces,


"La noche de San Patricio

con sólo testigo el viento,

mi boca atrapó su boca

y su desnudo cuerpo.

La noche de San Patricio
sin estrellas en el cielo,

con el mar desprevenido

yo poeta argonauta

le robé a una sirena

un beso
.

TODO EN MI HUELE A TI


En la intimidad de la noche

Estoy recordando el perfume

De tu cuerpo en mis manos

Todo en mi huele a ti

mi rosal lombardo

mis manos, mi boca,

mi corazón y hasta mi alma.

Son tus raíces mi cobriza alondra

Las que de mi se alimentan.

Cierro los ojos y recuerdo

La mirada de tus ojos en la entrega.

La geografía astral de tu cuerpo,

El calor de tu piel

Y la humedad vesperal de tu rosal.

La dulce presión de tus pechos

Y el sabor de tu boca.

Todo en mi huele a ti.

miércoles, septiembre 26

ALTAVOZ


Es el duro eco que cincela sin luz el viento,
y la fina nota que quema con sangre el rocío,
hiere su costado y frente en la cumbre sola,
profunda comunión entre astro y silencio.

Es la rosa que siente el dolor de sus espinas
frágil luna que se deshiela para madrugar,
el solemne árbol que enluta en cobre su ramaje,
hacen arder profunda su fogata mineral.

Un quebrado relámpago en el fagot del tiempo.
Lo que va oculto en las hojas que no volverán.
Algo, un no sé qué que en ella siempre se desnuda,
que gime, que respira y escribe con el mar.

Allí la siento desenrollarse como un río,
su pecado que no solo del pelo debe arrastrar,
abrir alas de angustia en el azul interregno,
la escucho en las estrellas sin vida hojarasquear.

La presiento sollozar en secreto en una flor,
en la cruz de un ancla oxidada de luz y de sal,
la veo sufrir bajo el peso del alba con lluvia,
y en el vientre de la tierra invencible, temblar.

Corre por los caminos azules de mis carnes,
por el blanco salitre de mis huesos de Yal,
en el profundo puñal de mis ojos mineros
y en el yunque brusco de mi voz mineral.

A veces angustia, abruma, a veces me calla,
a veces me hiere con su frío y largo puñal,
lo siento en el peso de mis pies y en el miedo,
y hasta en el simple hecho de soñar y soñar.

La noche astral que me acoge en su frío silencio
me cubre las heridas que me visten y queman,
y de pronto se muestra con su santo sudario
con su cruz en el hombro me mira y me niega.

Estigmadas en sus carnales astros me llama,
dejando encendida su alta corona de espinas,
y se aleja alba abajo, con todas, todas las hojas
que siempre se marchan en procesión amarilla.

ASTRALANTE


La noche me está hablando de ti.
Del perfume de tu cuerpo en mis duras manos,
del calor de tu piel en el tacto de mis dedos,
del espacio que ocupó tu vida en mis brazos,
tus ojos hermosos en mi mirada lejana,
y del sabor de tu boca poseyendo mi anhelo.

Diaguita Desnuda,
cuando un día marcado con lancinante tinta
me dejaste de amar por razones de luna y viento,
en el salar de mis versos sepulté tu nombre
para que baje a beber este corazón en abandono.

Perfume del Guayacán,
Desde el día marcado con obscuro cuchillo y veneno
que dejé de amarte por simples razones de grillo,
soy el más triste, el más solitario,
el más obscuro, el más fragmentado,
y en el alba terrible del que yace solo
cavé mi silencio como si fuera una tumba.

Mujer de mis pesares y alegrías,
quisiera decir en esta hora astralante
que el perfume de tu vida en mi silencio
me hace más viva tu ausencia,
y estoy llorando,
por mil razones y ninguna.

jueves, septiembre 20

RUEGO II


Esta pena amarga que en el corazón se abre
que por un pasado que dado por olvidado,
como si fuera una maldición de luna siempre
sea al banquillo del oprobio regresado.

No creo en la justicia corruptible de los hombres.
No creo en el juicio que venga de lo humano.
Creo en la justicia sólo de Dios que es perfecta.
Creo en el perdón que sale de su mano.

Ayer pude haberme cobrado una venganza,
mas mi mano con el puñal en alto se detuvo,
escuche tu voz, Dios mío, en lo profundo de mi alma
y no tiré la piedra como ayer nadie pudo.

Hoy, sin embargo, humillado bajo la cerviz
cuando por razones hipócritas que no entiendo,
por aquello que ayer viví soy abofeteado
y no vacilan en tirar la piedra primero.

Por eso a tus pies caigo herido y desolado,
escóndeme Cristo Mío en lo abierto de tus llagas,
cúbreme con tu manto santo que llorar yo quiero
como un hijo que vuelve arrepentido a su casa.

RUEGO I


No sé si tendrás tiempo de atender esta súplica
que a ti sube entre el silencio y las sombras,
de los árboles lejanos que enhiesto se duermen
con su reino verde de crucifijos y hojas.

Tú, que por ser Dios todo lo puedes ver y saber,
puedes aplacar lo que en mi corazón quema,
este dolor que me consume con sus llamas,
esta angustia que me ahoga y me atormenta.

A la orilla poniente del angosto silencio
mi alma que te grita como si fuera Bartimeo,
como Lázaro dejado en el fondo del sepulcro
espero tu voz que me ordene y yo obedezco.

Tal vez como el centurión romano te rogara
bastará que Tú lo digas para que así sea,
arrepentido en la voz de Dimas te clamo
como sí estuviera clavado a tu derecha.

SEMBRANDO


Latido que de los astros baja tiritante
por el silencio de Cristo en su costado abierto,
sobre las rosas de las sombras espinas sangre
y abra un surco abisal de azul aquí en mi pecho.

Si pudiera entrar mi mano argonauta y poeta
en la tormenta terrible de las nebulosas,
arrancaría un puñado intocado de estrellas
y verterlas desnudas sobre la Amada Alondra.

Y en su vientre lombardo despertara la voz
que es un solo trueno iracundo que abre las venas,
como en el primer día del universo, Dios,
separara en silencio de pronto agua y tierra.

No siendo mi voz ni la suya el propio relámpago
que partiera con un golpe certero la luna,
derramando en el rocío, como el grillo su canto,
el viento que los árboles con su mano desnuda.

viernes, agosto 10

A LA VOZ DEL VIENTO SE LEVANTAN


Esa luz que nos llega desde lo profundo,

esa sombra que nos cubre con su hojarasca impura,

esa voz oculta que nos susurra al corazón,

ese oleaje que nos humedece los huesos,

esos ojos que nos miran desde el espejo,

esas raíces que nos quieren tocar con sus dedos,

esa luna desnuda que nos besa en la noche,

ese barco perdido que naufraga en el viento,

esa manzana que nos ofrece su roja mordida,

esos latidos galácticos que golpean a nuestra ventana

¡Son los Poetas que navegan estrellas¡

Allí están, entre las rosas de la aurora

húmedos los dedos de luceros y limones.

Con el corazón abierto como una galaxia,

entre los surcos de luz y de sombras de una pena,

llenas las manos de trigo y maizales,

con la banderas de sus luchas ardiendo de sangre.

Allí están, entre los que mueren en el campo de batalla,

en el asalto enmascarado a una doncella a medianoche,

con los labios ebrios de pechos y de uvas,

con la piel aún caliente y húmeda de besos.

¡ son los poetas que vuelven del amor ¡

Allí viven, en cada hoja que se atreve a cortar sus raíces.

En los caminos que nos unen al horizonte,

en la soledad de sus dolores y heridas,

en el fondo de la mina sudando minerales humanos,

en el bote que zarpa de madruga cabalgando las olas,

en los surcos que abren sus senos perfumados,

en los andamios que ponen de pie los edificios,

en las montañas arriando vientos y soledades

¡ son los poetas que sueñan¡

De cabalgar en su locura no se cansan,

de seguir matando molinos a la hora del siesta,

y encantar lunas con el perfume de una rosa,

de desnudar rosas a la luz alcahueta de una luna,

de embrujar océanos con el lado azul de un horizonte,

hechizar manzanas como evas, tocarle el culo a la muerte,

y de sembrar alondras en los surcos del silencio,

no se cansan.

Argonautas de oníricas banderas desnudas y en llamas

Grillos que en los vientos y en las auroras su canto alzan,

por ser Poetas de conciencia libertaria

han sido encadenados a una roca,

han sido talados como bosques, quemados por brujos criticones,

colgados de faroles culturales, fusilados por la espalda,

desterrados por reyes, perseguidos por los perros de la envidia,

maldecidos por dioses menores, temidos por cojones endiosados,

odiados por tiranos de gorra y de corbata,

negados por egoístas sinalefos y vendidos por judas y escribas.

Sin embargo a la voz del viento se levantan

Santos Pecadores abjurados de perdones celestiales.

Y allí están escribiendo con letra y con sangre

en las hojas olvidadas del otoño,

en los mares que libertan su oleaje,

en la cópula bendita entre el cielo y la noche,

en la llama que arde infinita en las venas;

allí están, malditos como adanes desterrados,

fornicadores de hadas y doncellas en el bosque,

inflamados los corazones de estrellas y de amores,

con todas las velas desplegadas esperando el viento,

con el pecho abierto como loicas,

enamorados de la muerte y de la vida,

para continuar con su carnal canto del alma .

Son los Poetas

Que continúan talando estrellas con su corazón

Para construir arcas y petreles

y desnudos como manzanas cruzar la noche.

WALTERIUM TREMENS


Pájaro mitológico

que anida en un trozo de sueño

Curioso individuo

cazando estrellas con un espejo

Pez diluviano

atrapado en una gota de agua.

OBITUARIO


Bajo esta madrugada

y en esta sombra arrinconada

que todos olvidan por decreto de otoño

yace un poeta descuidado.

Se abrió los pensamientos

mientras manipulaba una metáfora insurrecta.

Sus restos serán devueltos a la tierra

en cuanto despierte de su sueño.

ONIRANTE


¡ Qué angustiante es el océano de los sueños !

Vives en ellos lo que quisieras vivir,

Vives lo que no quisieras que fuera y es,

Vives perdido lo que jamás podrá ser.

sábado, julio 28

TRISTEZA EN RE PARA POEMA PERDIDO



Se me ha perdido un poema

¿ Alguien lo ha visto ?

En una mano tenía una flor

y en la otra el nombre de mi Amada,

su acento sabía a mar en luna

por lo tanto su perfume era a sal intocada.

Corre un río por la orilla azul de sus heridas.

El otoño cavó un árbol en él,

y le llenó de hojas su ortografía.

Sí, se me asilo en él, una tristeza,

era abandonada por terrible,

era profunda como cuchillada

y despreciada había sido por mi causa.

En este poema que anda por ahí solo,

el viento jugaba con sus adjetivos,

a la lluvia le gustaba andar desnuda

por la delgada línea de sus noches,

meterse en cada rosa desprevenida

y sacarles filo a sus espinas.

Se me ha perdido un poema.

Quizá salió a buscar madrugada.

Tal vez se confundió con tanta hoja

olvidándose también del camino de regreso.

Se fue.

Me dejaron para siempre sus versos.

Mi único pecado fue ser triste.

¿ En qué tumba yacen sus versos desamparados

que nadie leerá sus lágrimas ?

Sólo me ha quedado en las manos,

esas acostumbradas al filo de las piedras,

el recuerdo crepúsculante su luna

y la pena que no se perdió conmigo.

FRAGMENTOS DE LUNA


II

Dame el perfume de tu cuerpo

que quiero sepultar hasta la alba

la soledad de mis noches.


III

¡ Cómo envidio al viento

cuando juguetea loco

debajo de tu falda !


IV

A veces

necesito tocar tus manos

ver tus ojos y besar tu boca

solamente para vivir otro poco sin ti.


XIV

La tierra aún retiene en sus dedos

el aroma de tu cuerpo desnudo.


XV

Amor abandonado,

te sé triste cuando la noche

saca todos sus naufragios a la luna.


XVI

Dame uno de tus besos, Mujer,

para encender este silencio

que me acorrala contra el muro de tu nombre.


XVII

¡ Bendita sea el agua que te toca desnuda !

¡ Bendita sea la toalla que después te seca !

XVIII

Constelación de mis ansias,

extensión de mis recuerdos

déjame buscar entre la greda de la noche

el pedazo de mi vida que en ti duerme.


XX

Yo quisiera morirme en tus brazos

Para llevarme el calor de tu cuerpo

Y mis ojos tu rostro sean lo último que vean.

ROCIO DEL MAR


Ahora que estás en mis brazos

el mar furioso quiere llegar a nosotros

se derrumba angustiante,

recoge sus huesos

y retorna con rabia,

y se vuelve a romper

y se quiebra su espuma,

y se derrumba su trueno.

Tu boca en mi boca,

el beso.

Mis ojos en tus ojos reposan,

el mar cierra los suyos llenos de sal

llora de celos, alza su verde enojo,

se pone alas de viento,

y trata de llegar hasta nosotros,

y quiere castigarnos, rompernos

porque tu amor y mi amor

a más de alguien molesta.

Amanece

las olas se ven tristes, cansadas,

abatidas de naufragios solos.

Tú, Amada, duermes en mis brazos,

y como esa estrella que se mira en el amplio rocío,

Amada, sueñas.

martes, julio 17

AMOR CALLADO


Amada, te he amado en silencio tanto tiempo,

por mi corazón el grillo escondido solloza.

Quiero ser el soplo que se hunda en tu universo,

para tu barca de sueños ser todas las olas.

Empujo la noche hacia el alba con el viento

y los árboles llenan con tu ausencia las horas.

Ay, Amada mujer de mis silencios, estoy enfermo

y el único remedio lo tienes en la boca.

ROMANCE DE ALONDRA Y PENA


Con estas estrellas que arden,

arde también una pena,

estas estrellas lloran luz,

soledad llora la pena.

Estrellas al son del grillo

van desgastando la pena,

la pena con madrugada

irá desgastando estrellas.

En los rosales dormidos

y sus rojos ventisqueros,

hay un pedazo de luna

llorando su azul lamento.

La pena se esta desnudando

en un jirón de viento,

caen sus ojos en las hojas,

cae su calvario en fragmentos.

Se ha llenado de sombras

la mortaja de este árbol,

mirad su pena en la tierra,

escuchad su eco lejano.

Las estrellas tienen frío

hay frío en sus leños tan altos,

solo frío hay en sus tumbas

por eso están tiritando.

Con las estrellas que mueren,

muero también con dolencia.

La pena con madrugada

irá sepultando poetas.

La noche que huele a luna

en los brazos se me enreda,

heme aquí llorando versos

por una ausencia que pena,

es el amor de la Alondra

y que lejos de mí vuela,

y que en estas horas de sal,

es su lejanía mi pena.

jueves, julio 5

ROMANCE DE LA PRIMERA LUNA



Bendita la dulce carne

que junto a mis manos tengo.

Bendita la dulce rosa

que me regala sus besos.

Bendita la dulce tierra

donde soy el labriego.

Bendita la dulce rosa

que deshojo con mi fuego.

En tu boca dejo todo

cuando profundo en tu pecho,

el grito ancho de la tierra

se desnuda con tu cuerpo.

Al fundirme con tu sombra,

en esta hora me encuentro

que cenicienta en la noche

la luna señala un sueño,

y en el temblor de la hierba

crece la sed de mis huesos.

Bendita la dulce rosa

que deshojé con mi fuego.

Voy solamente en el viento,

tú vas con todas las olas,

por eso algunas se quejan

cuando mi sangre te evoca.

El amor y su locura

se fue apagando en la boca,

del éxtasis de una luna

que hizo una noche sola,

se pasó al silencio duro

del amor que se deshoja.

Y al darnos por última vez

fúndete en mí silenciosa,

bebe de mi acinaria sed

come de mi tuya boca,

esconde cada beso mío

entre tus manos de loica,

para que no vuelen lejos

con su herida de sombras.

Fúndete con esa luna

para que en aquella hora,

cuando en el olvido crezca

una razón poderosa,

te ocultes entre mis versos

desnuda, callada, sola.

Bendita la dulce carne.

Bendita la dulce boca

que deshojé con mi fuego,

¡ Bendita la dulce rosa !

EL GRILLO


El grillo que teje rosales invisibles a la aurora

El grillo que con espinas se engendró una rossa

El grillo que taladra en las canteras de la tarde

El grillo que enciende sus fogatas a medianoche

El grillo que enmascarado asalta el silencio

El grillo que embruja con la lluvia a una doncella

El grillo que besa solo cuando hay luna

El grillo que anda cantando debajo de tu falda

El grillo que se va de polizonte en el viento

El grillo que fuma y se vuelve humo con sus penas

El grillo que junto al mar se comió una alondra

El grillo que llora soledad en el rocío de mayo

El grillo que tiene el corazón con olas remendado

El grillo que sufrió la traición de una bruja

El grillo que escribe con la tinta de la noche

El grillo que ríe con las campanas del viento

El grillo que sufre nostalgia con las hojas

El grillo que tiene en el alma la herida de la loica

El grillo que cava en la almohada de una dama

El grillo que muere de amor todos los días

El grillo que tala estrellas con su flauta

El grillo minero que busca cobre en el crepúsculo

El grillo que quiso ser argonauta y poeta

El grillo que escribe este poema y se llama Walter.

viernes, junio 22

CONFESIONARIO


Ahora, quiero hablar de mis pecados.

Mis pecados se rebelan cuando no hay luna.

Se quitan la ropa en el otoño.

Se ponen mis zapatos y se pasean por mis heridas.

Mis pecados no son ateos, van a misa.

Mis pecados son educados, dicen ¡ buenos días!

Dicen ¡ buenas noches! Y se sacan el sombrero.

Mis pecados son pobres,

andan con los zapatos rotos desde marzo.

A mis pecados no les gustan las financieras,

¡ porque eso es negocio de verdaderos pecadores!

Mis pecados fuman, y hacen anillos de humo.

Mis pecados son autosuficientes,

¡van solitos al baño!

Mis pecados son a veces optimistas,

piensan que por cualquier mordisco a la manzana

nos echarán de verdad de la tierra prometida.

Mis pecados son democráticos,

por mayoría simple se peca.

Y me canse de seguir pecando,

mejor seguimos otro día,

ahora, voy a acostarme con mi pecadora.

martes, junio 12

GRITAR YO QUIERO


Gritar quiero esta herida constelada

que no quiso ser abandonada tumba

y cubrir su epitafio de hojarasca.

Gritar quiero esta deshabitada luna

que con las hojas de marzo se desangra

y en el lamento del otoño se exhuma.

Viudas, las profundas heridas solas,

en el rosal del alba su dolor queman,

en la sal del viento sus naufragios, lloran.

Olvidar quiero esta ya lejana pena

que me condena en la crueldad de su sombra

a ser único habitante en su celda.

Cuando la esperanza en la noche se sueña,

por cada estrella que se vuelve cenizas

hay un grillo que enciende el rocío en su cuerda.

Gritar yo quiero tu nombre, Alondra mía,

porque tus besos dijeron : ¡ resurrecta !

y tu corazón me gritó : ¡ Aquí habita !

lunes, junio 11

DESMEMORIA-POEMA III


Ya no sé como son tus ojos,

ni los recuerdos en mi vencido mineral,

pero, cada vez que miro las camelias

en su fuego quieto y solemne

un algo impreciso presiona en mi pecho,

me quedo en silencio buscando como fue tu boca,

la espesura que pudo tener tu selva cobriza,

el perfume que debió tener tu cuerpo,

la presión iracunda de tus pechos,

la desesperación de tus manos,

el beso ahogante que limita el aliento

y la profunda soledad de tu amor,

pero, tú mineral imprevisto,

escondes tu rostro a mis ojos,

ocultas tu ausencia en la noche,

te enmascaras en el rastro que deja la luna.

Ya no eres.

Fuiste, robaste lo que de mi solo querías

y una mañana de un día de aquel año

como una golondrina te diste al viento,

dejando en mi juvenil sueño

el olvido que ahora a plagiado

la ortografía de tus ojos

que ya no me miran dormir en tus brazos.

Quizás en qué camino ahora eres.

Qué hombre posee el secreto de tu cuerpo.

Acaso estás muerta, callada, desnuda total,

vestida de silencio y de sombras.

¿Recordarás de pronto en tu lecho de muerta o de viva

por simple coincidencias de lunas,

aquel muchacho que fue pan para tu hambre de loba ?

Me sé olvidado, es la ley de las cosas,

Me sé muerto, así debe ser dicen las hojas,

pero, ahora, primera olvidanza,

dulce ladrona, aquí en este cementerio

que cavan mis versos,

esta el verso que te recuerda insepulta.

martes, mayo 29

DESHOJAR


Esta pena de grillo que me ata a la noche

Con un lazo invisible de angustia y dolor,

Por la rosa intocada que en mis manos

De poeta minero se entregó a deshojar.

Temblaba al calor de su piel perfumada

No deseaba sus pétalos intactos besar.

Ante sus ojos de uva se nublaban los míos

¡Y mis labios en los suyos querían pecar¡

Refrené con dolor la tormenta en mis venas

Ella su intocada corola me quiso ofrendar.

¡Ay vencido poeta! cerraste tus ojos oscuros

y te dejaste por su almendrada boca atrapar.

Bajo la atenta mirada de una luna alcahueta

Este grillo surcó intocados caminos de sol.

Sin embargo, junto a este dulce recuerdo

Hay una tristeza cavando profundo dolor.

En mi pecho profundo escondo su nombre

Para que jamás nadie lo pueda escuchar.

Mis labios de hombre se quedan sellados

¡De aquí no saldrá jamás la verdad!