
Ya no sé como son tus ojos,
ni los recuerdos en mi vencido mineral,
pero, cada vez que miro las camelias
en su fuego quieto y solemne
un algo impreciso presiona en mi pecho,
me quedo en silencio buscando como fue tu boca,
la espesura que pudo tener tu selva cobriza,
el perfume que debió tener tu cuerpo,
la presión iracunda de tus pechos,
la desesperación de tus manos,
el beso ahogante que limita el aliento
y la profunda soledad de tu amor,
pero, tú mineral imprevisto,
escondes tu rostro a mis ojos,
ocultas tu ausencia en la noche,
te enmascaras en el rastro que deja la luna.
Ya no eres.
Fuiste, robaste lo que de mi solo querías
y una mañana de un día de aquel año
como una golondrina te diste al viento,
dejando en mi juvenil sueño
el olvido que ahora a plagiado
la ortografía de tus ojos
que ya no me miran dormir en tus brazos.
Quizás en qué camino ahora eres.
Qué hombre posee el secreto de tu cuerpo.
Acaso estás muerta, callada, desnuda total,
vestida de silencio y de sombras.
¿Recordarás de pronto en tu lecho de muerta o de viva
por simple coincidencias de lunas,
aquel muchacho que fue pan para tu hambre de loba ?
Me sé olvidado, es la ley de las cosas,
Me sé muerto, así debe ser dicen las hojas,
pero, ahora, primera olvidanza,
dulce ladrona, aquí en este cementerio
que cavan mis versos,
esta el verso que te recuerda insepulta.


4 comentarios:
Desfigura inmemoriada.
Tal vez, no quiso mi mente morir, ni mis manos, ni mi aliento...
Tal vez, los sueños de tu imaginación hicieron tanto eco,
que sus alas de suspiros me transformaron en piedra,
en tierra, en lodo, en nada...
Tal vez, no quiso mi mente vivir,
ni mis manos, ni mi aliento...
Tal vez, la imaginación de mis sueños no te formó sombras,
ni te acogieron, ni silvaron,
ni enfilaron hacia limpios precipios...
Son tantos tal vez, que los pienso y los difiero
y los digiero aprendiendo ya mismo de ellos,
como fiel suspiro.
Tal vez, exista en mi desmemoria
la sonrisa lobuna,
mis dientes destellantes,
mis sombras raras,
mis suspiros;
Tal vez no sea yo,
más que la imagen de un sueño que no llega,
que no se forma, que no se esfuma;
que acomete y perpetua se vierte sed y agua
y agua y sed,
como si pisar la misma entraña de la tierra
sea alusión de la nada
y tu obsesión por atar nudos que no existen
Nudos que bajan a las entrañas mismas de las piedras
para sofocarte el alma, como sofocas la mía.
Tal vez, ni tú, seas tú,
ni exista sobre la tierra mi nombre,
ni mi espectro, ni mis arenas
y entonces, tal vez,
puedas cerrar los ojos y dejar que sueñe
que sigo viviendo en tu recuerdo,
en tu adentro
y en tu desmemoria,
(Daanroo Mattz)
Desfigurada.
Querida Danroo:
A veces siento los deseos angustiantes de cavar en el alba con mis manos, para encontrar debajo del lucero el lugar previlegiado en que mi memoria te dejo insepulta.
Tu recuerdo cálido me deja desnudo a la hora de la luna, y es entonces que mis huesos reclaman tu presencia, porque si fue ayer que en el universo perfumado de tu cuerpo, naci, hoy quisiera soñar que nazco nuevamente.
Walter
Cada final
tiene su duelo,
sus puntos en suspenso
o su punto aparte.
Lo que importa de verdad
es lo que quedó en el corazón
y no en la sepultura...
Escribes bonito. Me gusta:
olie
Hola Walter....
Pase corriendo a dejaros un saludo...
Daanroo
http://escribeya.com/Daanroo
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