Ahora que estás en mis brazos
el mar furioso quiere llegar a nosotros
se derrumba angustiante,
recoge sus huesos
y retorna con rabia,
y se vuelve a romper
y se quiebra su espuma,
y se derrumba su trueno.
Tu boca en mi boca,
el beso.
Mis ojos en tus ojos reposan,
el mar cierra los suyos llenos de sal
llora de celos, alza su verde enojo,
se pone alas de viento,
y trata de llegar hasta nosotros,
y quiere castigarnos, rompernos
porque tu amor y mi amor
a más de alguien molesta.
Amanece
las olas se ven tristes, cansadas,
abatidas de naufragios solos.
Tú, Amada, duermes en mis brazos,
y como esa estrella que se mira en el amplio rocío,
Amada, sueñas.


1 comentarios:
Si yo fuera ella, tendría que decir
Sueño Walter, sueño.
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