
En la intimidad de la noche
Estoy recordando el perfume
De tu cuerpo en mis manos
Todo en mi huele a ti
mi rosal lombardo
mis manos, mi boca,
mi corazón y hasta mi alma.
Son tus raíces mi cobriza alondra
Las que de mi se alimentan.
Cierro los ojos y recuerdo
La mirada de tus ojos en la entrega.
La geografía astral de tu cuerpo,
El calor de tu piel
Y la humedad vesperal de tu rosal.
La dulce presión de tus pechos
Y el sabor de tu boca.
Todo en mi huele a ti.


1 comentarios:
peroooooooooooo por Dios santo!!!!
cuando el aroma del amor se prolonga en los "después" la aurora muere de envidia y la madrugada se roba el perfume de ese instante, para enamorarse...!!!
Magistral poeta mio!
besos querido Walter...
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