POETA Y ARGONAUTA

Tengo en mi corazón encerrado un Grillo.
Tengo en mi alma las arpas del viento.
Tengo en mi sangre cobre encendido.
Tengo en mi memoria horizontes y sueños.

miércoles, octubre 31

FRAGMENTOS DE LUNA (I PARTE)


I

A solas y en silencio
meto un ruido infernal
pensando.

II

Dame el perfume de tu cuerpo
que quiero sepultar hasta la alba
la soledad de mis noches.

III

¡ Cómo envidio al viento
cuando juguetea loco
debajo de tu falda !

IV

A veces
necesito tocar tus manos
ver tus ojos y besar tu boca
solamente para vivir otro poco sin ti.


V

Esta es la madrugada
el océano profundo
donde me voy sumergiendo gota a gota
en esta tristeza que no me deja morir.

VI

¡ Qué importa la noche
y todas sus brujas
si ahora estoy
tan cerca de tu boca
que podría robarte todos los besos !

VII

Ojalá esta soledad
que me clava sus espinas
se pusiera su negro vestido
y se fuera a molestar a otro poeta !


EVOCACION


Las rosas oxidaban su llama profunda
cuando con hambre quedabas desnuda
bajo la atenta cuchilla de mis ojos
y el tan tan selvático del corazón,
sólo vestida con la luz de la noche
tendida en el lecho ofrecida manzana
mi boca, tu boca,
tu lengua, mi lengua,
tu furia de tierra,
mi ira de lobo
y el mordisco de mis sueños
profundo en tu vientre.
(Dibujo de German Ruz)

ESTADO DE SILENCIO


Silencio es terrible tu mirada de árbol muerto,
tus pasos son como un elefante en agonía,
tu voz es un sonido obscuro que se traga todo
el mar y su collar de caracolas sin vida.

Al abrazarse a ti la soledad lancinante
eres la densidad en oxidación profunda,
puñal lóbrego ensangrentado con puro cielo
¡Ay, piedad, porque entonces eres tumba!

Al levantar el alba su pétalo deshojado
no hay instante más de vacío lleno
aquél cuando el rosal en sus espinas llora rocío,

y entra en el corazón el desamparo inmenso
de descubrir con dolor que eres nada más
y nada menos que una lagrima de silencio.

martes, octubre 16

MI LUNA ERES TU


La noche eres tú, mi lombarda cobriza.

Son los grillos que cantan y no hay luna.

Son los grillos que gimen y no hay amor.

Son los grillos que escriben y no hay poeta.

La noche tiene el calor de tu cuerpo.

Es el viento que juega en las rosas y no se hiere.

Es el Viento que desnuda y no tiene frío.

Es el viento que viene en las olas y no hay naufragio.

La noche tiene la calidez de tus pechos.

Es la lluvia que escribe anónimos en la ventana y hay silencio.

Es la lluvia que llama en los árboles y no es otoño.

Es la lluvia que moja el mundo y no estás tú.

La noche deshoja estrellas con sus dedos, ¡y este silencio!

La noche teje la espera con las sombras del jardín,

La noche hace este silencio que me vuelve triste.

Es el perfume desconocido de tu desnudez

La que cubre la desnudez de mi pecho.

De pronto, siento lejos el mar. Necesito sus olas en mis oídos.

Necesito la luna para enterrar mis penas.

Te necesito a ti, lombarda alondra marina,

Simplemente para vivir.

LA NOCHE DE SAN PATRICIO

Hoy es el aniversario de tus ojos en mis ojos.
La noche y el viento han abierto su memorial.

Por la Diaguita que se perdió entre las olas,

Hoy el mar guardará un minuto de húmeda sal.


Hoy la luna ausente cava en mi corazón argonauta,

Y me habla de la que desnuda en mi mano mineral,

Me dio el sabor y calor de su lengua, Canela encendida.

Hoy es el aniversario del beso robado y dejado robar.


Hoy el viento y el mar únicos testigos aquella noche,

le contará a las estrellas, ausentes entonces,


"La noche de San Patricio

con sólo testigo el viento,

mi boca atrapó su boca

y su desnudo cuerpo.

La noche de San Patricio
sin estrellas en el cielo,

con el mar desprevenido

yo poeta argonauta

le robé a una sirena

un beso
.

TODO EN MI HUELE A TI


En la intimidad de la noche

Estoy recordando el perfume

De tu cuerpo en mis manos

Todo en mi huele a ti

mi rosal lombardo

mis manos, mi boca,

mi corazón y hasta mi alma.

Son tus raíces mi cobriza alondra

Las que de mi se alimentan.

Cierro los ojos y recuerdo

La mirada de tus ojos en la entrega.

La geografía astral de tu cuerpo,

El calor de tu piel

Y la humedad vesperal de tu rosal.

La dulce presión de tus pechos

Y el sabor de tu boca.

Todo en mi huele a ti.