POETA Y ARGONAUTA

Tengo en mi corazón encerrado un Grillo.
Tengo en mi alma las arpas del viento.
Tengo en mi sangre cobre encendido.
Tengo en mi memoria horizontes y sueños.

lunes, diciembre 17

ROSELO




De pena y ausencia enciendo la rosa de mi soledad,
mis propios pasos en la oquedad de la media luna
puedo oír en el manantial de mi corazón desnudo.
A la peor muerte en vida mi vida se anuda.

No son lágrimas en mis ojos, es el rocío noche
Que cae de las estrellas que se están desnudando
Como ella para mí un día lo hiciera antes mis ojos,
Para mi boca, mis dedos y deseo de lobo lombardo.

Todo este dolor y esta angustia que me destroza
El corazón guerrero en mil años de ausencia,
Es un abismo ciego que me traga y me ahoga.
Es un cuchillo frío que hasta el alma atraviesa.

En ausencia su ausencia, en mi recuerdo su recuerdo.
Abridme el pecho herido camaradas mizardellas.
Sacadme el corazón, plantadle una rosa profunda.
Decidle que la amaré por siempre y regalárselo a ella.

Con este sollozo de hombre que mis ojos inunda
Con este ángel en mis brazos se duerme con pena,
Estoy en medio del bosque buscando mi tumba.
Yo quiero dormir para siempre en los brazos de ella.

Mientras miro lejano y el pensamiento es un pájaro
Y hacia donde Rossette este caminando, vuela.
Me cubro con la hojarasca de los setos lombardos
Para morir abrazado a mi ángel bajo un puñado de estrellas.

jueves, diciembre 13

LA AGONIA DEL OLVIDO


En mi corazón estoy llorando
En cada hoja que cae y el viento se lleva
Caen mis lágrimas secretas por este amor
¿Cuántas veces he mirado el olvido a los ojos?
¿Cuántas veces las olas se han llevado
Mis penas desnudas entre sus dedos?
Sufro de amor, y mi dolor debo callar.
Mis pensamientos te desnudan, lombarda,
Se abre la herida del guerrero
Y todo en mi es angustia y lunas,
Conozco el camino y las tumbas
Donde yacen mis huesos y mis recuerdos
Cavo en el alba una rosa para este dolor

En la agonía del olvido que enciende su luna
Sobre mi silenciosa vida de argonauta,
Aun no comprendo los juramentos
Dichos por tu dulce boca
Desnudos los dos en el lecho,
Unidos hasta el alma en el éxtasis del momento.

Ahora, con el corazón destrozado por tu engaño,
Por ese juego sucio del amor cínicamente dado,
Aquí al borde de la una muerte en vida me encuentro.

Y ahora qué hago con tus besos?
Qué hago con tu perfume en mis manos?
Dónde pongo, en qué tumba fría y rota
Pongo tus “Te Amo”.
Bajo qué nombre y en qué naufragio astralino
Sepulto lo que de mi apenas haz dejado?

Es el fin, Yo tomaré mi camino de regreso
Mientras aquí en mi pecho como un niño
Llora mi corazón quebrantado, y en el bosque
Ese ángel tuyo y mió se va marchitando
Petalo a petalo para siempre en el olvido.

viernes, diciembre 7

GENOMA DE ESTRELLAS


Desde la orilla oriente del otoño
la noche mana de los pechos de los andes.
Se humedecen de sombras las rosas
del frío en las consteladas catedrales.

Siento en mi pecho los ríos que bajan
Hasta las raíces de mi alma temblando.
Por el oleaje del silencio crece la luna
escucho crecer en mis arterias su salmo

Estas piedras que soportan el olvido
de la mano del viento alisan mis penas,
esculpen milagros de cobre y de nieve,
los grillos cavan profundo en la veta.

Las olas con sus velas salinas me tocan.
En las loicas dejo mi herida para el olvido.
En las hojas que se suicidan del álamo
Yo poeta argonauta con estrellas escribo.

Escribo en la línea del horizonte lejano
En el vuelo de un Yal o una golondrina
en las olas que agitan sus verdes velas,
en el río que no deja de farfullar ondinas.

Como Poeta en papel de rosas escribo.
Como Argonauta los sueños enciendo.
Como Minero en la geología del alma, cavo.
Como Hombre en ti Mujer, Soy y Existo.