POETA Y ARGONAUTA

Tengo en mi corazón encerrado un Grillo.
Tengo en mi alma las arpas del viento.
Tengo en mi sangre cobre encendido.
Tengo en mi memoria horizontes y sueños.

miércoles, enero 2

VERSOS PARA VER CAER LAS HOJAS


Es otoño en el aire, y abril con todas sus lunas me duele.
Se me llaga desnuda y cobriza en el pecho esta tristeza
Que llora en las hojas que pasan llevando sus sombras
Con esa angustia de pájaro herido que lejana las vuela.

¿Quién con su voz abre las tumbas de la memoria rota?
¿Quién hiende su mano fría y de desesperadas estrella
entre las rosas que se defienden con todas sus espinas?
¿Quién con rabia de loba y odio mis entrañas lacera?

Malhaya sea la hora en que mis labios la besarán
porque el veneno de su lengua en mi boca aún quema.
Malhaya sea la noche en que su cuerpo me fue entregado
porque igual de dulce es el abrazo funesto de la hiedra.

Heme aquí exorcizado de besos que fueron mentira e infamia.
Ya no soy esa sombra que en lluvia de abril pasa y se aleja.
Soy el que escribe en agosto mirando al mar directo a los ojos,
y siente pena por aquel que ahora en su boca se envenena.

5 comentarios:

María Narro dijo...

Feliz año nuevo, aunque ahora sientas pena por tantas cosas.

Gigi German dijo...

si como una vez me dijiste, los poetas tienen el don de hacer vivir con sus versos, lo que las letras transmiten, me quedaré tranquila, de lo contrario, espero que todo pase, y que este año las aguas tomen su nivel, te dejo un beso grande, y miles de bendiciones.

Sine die.. dijo...

El otoño es la estación por excelencia de la melancolía, tiene algo, un aura de corazón recompuesto, una cadencia de añoranza oxigenada...(quizás por ello nos hechice tanto ver caer las hojas y asociarlas al destiempo)..

Todo pasa, incluso la tristeza..

Un placer pasar por aquí, poeta.

Carolin dijo...

Cuando algo que creíamos importante en nuestra vida se derrumba y nos deja sentimiento de tristeza, si lo asumimos con fuerza y no nos dejamos vencer, podemos ver las hojas más verdecitas y más vivas que nunca.

Cada nuevo día nos invita a levantarnos (si estamos tristes) y a apreciar más lo que somos en alma, cuerpo y mente.

cieloazzul dijo...

Me dejas sin palabras...
que ganas de abrazarte...
beso.. beso..