
Y tú, Amada
te has mantenido fielmente a mi lado
desde el primer día que a mis sueños te entregaron,
sin exigirme ni siquiera el pedazo de luna o tierra
que por crepúsculo y océano te pertenece.
Y cuando mi barco de anhelos
naufragó una noche de lluvia,
tú, desnuda como Eva
y pura como la luz de una estrella,
me albergaste en el universo de tus labios.
Déjame, esta noche que el viento escribe
y las estrellas se alejan hacia el silencio,
impregnar mis dedos con el perfume de tus pechos
que solamente en tu vientre respiro,
necesito de ti como el aire,
como el pan,
como el agua,
como el fuego,
como si en tu boca de fresas y en tus manos de diosa
encontrara la razón planetaria de mis huesos.


7 comentarios:
Ahumm poeta... cualquier mujer con estas letras se siente amada y dispuesta.. que si..
besos te beso...
La razón de una vida el amor compartido.
Besitos :-)
me encanta que seas tan romantico...
yo soy tan gore para mis cuentos...
y ya ni tu me visitas!
paso a dejar besos y abrazos amigo poeta...
espero que todo esté bien:)
Definitivamente el destino me dejó aquí...ehm sorprendente..de verdad...más que felicitaciones, gracias, el mundo se descascara...y se renueva con cada palabra :)
Te agregaré a mis favoritos.
espero que no te moleste.
Si tienes tiempo, pasa por el mio...
Saludos
adiós
Potente poema, sensualidad y deseo de principio a fin. Gracias.
que hermosas son tos poesias walter...
te felicito amigo...venir a leerte es una caricia...
feliz fin de semana...
:-)
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